Pantallas en la infancia: ¿Cuánto es demasiado?

Vivimos en una era digital donde el uso de dispositivos electrónicos está completamente normalizado en el día a día. Para los niños y niñas, las pantallas no solo forman parte del ocio, sino que también se cuelan en el ámbito educativo, en la socialización e incluso en la alimentación. Pero, ¿cuánto es demasiado? ¿Y cómo afecta este uso a su desarrollo?

En Centro Movo, donde trabajamos desde un enfoque integral y especializado en desarrollo infantil, vemos a diario cómo los hábitos digitales pueden influir positiva o negativamente en el bienestar de los más pequeños. Por eso, creemos que es fundamental hablar de este tema con información basada en la evidencia y sin alarmismos, pero con conciencia.

¿Qué dice la ciencia?

Diversos estudios han demostrado que una exposición prolongada y sin supervisión a las pantallas puede tener efectos negativos en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños. Algunos de los riesgos más frecuentes incluyen:

  • Retrasos en el lenguaje, especialmente en menores de 3 años.
  • Dificultades de atención y concentración.
  • Alteraciones en el sueño.
  • Problemas de autorregulación emocional.
  • Menor tiempo para el juego libre, la interacción familiar y el desarrollo de habilidades sociales.

No se trata de demonizar el uso de pantallas, sino de encontrar un equilibrio adecuado y adaptado a cada etapa del desarrollo. Por ejemplo, en la etapa preescolar, el juego físico, la exploración sensorial y la interacción humana directa siguen siendo los pilares fundamentales del aprendizaje y el crecimiento saludable.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda evitar el uso de pantallas en niños menores de 2 años y limitar su uso a un máximo de una hora diaria en edades comprendidas entre los 2 y los 5 años. A partir de ahí, se aconseja que el tiempo frente a pantallas no interfiera con el sueño, el tiempo en familia, la actividad física y otras rutinas esenciales.

Además, es importante acompañar activamente a los niños cuando están frente a una pantalla, seleccionar contenidos adecuados, y fomentar un uso consciente y crítico.

Una lectura imprescindible

Para profundizar en este tema, recomendamos el libro “Cerebro y pantallas” de María Couso, especialista en neuroeducación. La autora analiza con claridad y rigor cómo las pantallas impactan en el desarrollo cognitivo en la infancia y adolescencia, aportando herramientas útiles para familias y educadores. Una lectura amena, reveladora y muy necesaria.

En MOVO, también educamos sobre tecnología

Desde nuestras áreas de logopedia, psicología, fisioterapia y terapia ocupacional, acompañamos a las familias no solo en el tratamiento de posibles dificultades, sino también en la creación de hábitos saludables que prevengan futuros problemas. Eso incluye el acompañamiento en el uso de la tecnología.

Porque sabemos que no se trata solo de “decir que no” a las pantallas, sino de ofrecer alternativas, espacios seguros y acompañamiento emocional.

Si tienes dudas sobre cómo gestionar el uso de pantallas en casa o has notado cambios en tu hijo o hija relacionados con este tema, en Centro Movo podemos ayudarte.

Nos encontrarás en Emilia Pardo Bazán 25, Ourense, puedes llamarnos al 988 06 00 81 o escribirnos a hola@centromovo.es.

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